Vicente Navacerrada, Pasión y Tradición | Sansepasión

Vicente Navacerrada, Pasión y Tradición

Vicente Navacerrada es un hombre luchador, vital y soñador. Es por todos conocida la fidelidad que profesa a su pueblo,  San Sebastián de los Reyes.

Con las fiestas populares a la vuelta de la esquina, Vicente se estrena como presidente de la Federación de Peñas. Intensa es la vida de este hombre que, lejos de retirarse, cada día está más activo e implicado en múltiples tareas en las que manifiesta un gran respeto por las costumbres de su pueblo, conservando intacto el orgullo de pertenencia.  

Muchas son las cualidades de este sansebastianense con pedigrí: es capaz de preparar una deliciosa caldereta, inspirar a los más jóvenes o recitar un poema escrito por él. En el pueblo son valoradas sus raíces taurinas, gracias a una dilatada trayectoria como pastor de encierros. Vicente sabe disfrutar de la vida con estilo propio y mucha ilusión. Es sin duda un referente, a la hora de dar valor al slogan de Sansepasión: “pasión por lo nuestro”

Hoy entrevistamos a un hombre de fiel convicción que se inspira en las costumbres de su pueblo y en las fiestas populares, para dar continuidad a la herencia de una comunidad, que nutre de significado a las nuevas generaciones.

Hola Vicente. Empecemos por el principio. Si te pido que definas la esencia de San Sebastián de los Reyes, ¿qué me dices?

Lo más grande que se ha fundado. Si no existiera tendríamos que construirlo. Somos un pueblo cercano, donde las personas se integran con facilidad. Presumir de Sanse implica respeto. Aquí llegan amigos de toda la geografía. Date cuenta que somos una población con atractivo turístico. Tenemos amigos llegados desde distintos puntos de España. Somos buenos anfitriones y correspondemos, devolviendo la visita.

¿Cambiarías algo de vuestras fiestas populares?

Si las cosas funcionan no tienes por qué cambiar nada. Me gustan las fiestas, con sus tradiciones. Después de muchos años, se cambió el horario del encierro y al principio nos pareció extraño, pero la verdad es que ha sido un acierto. Yo empecé a vivir las fiestas con 24 añitos y he disfrutado el día y también la noche. Ahora vivo la jornada en familia, de modo distinto y también muy a gusto. A las 8 de la mañana salimos mi mujer y yo de casa y volvemos a las 2 de la madrugada. Estamos con amigos, hijos, nietos… De eso se trata, de vivir una semana a tope disfrutándola plenamente.

Actualmente eres el presidente de la federación de peñas. ¿Qué significa para ti este nombramiento?

Ahora como  portavoz de la federación, tengo una responsabilidad añadida. Tiene que haber ciertos representantes para coordinar los programas de cara a las fiestas y que todo tenga sentido. Las peñas han de llegar a un mutuo acuerdo y colaborar para que el resultado sea vistoso, atractivo y ameno.

Es cierto que sois muy tradicionales y en tu caso, más si cabe. Eres uno de los fundadores de la peña más antigua, “La Peña el Remedio”. ¿Cómo recuerdas ese momento?

La creación de la primera peña fue algo innovador. Mi padre colaboraba en la plaza de toros y yo todavía no corría encierros. Con la fundación de la peña, mi amigo Sixto me motivó. Se dice muy pronto, pero han sido 25 años como pastor, corriendo encierros en Madrid, Pamplona y dónde se tercie. A estas alturas, sigo manteniendo a mis amigos de siempre, ya sabes que somos buena gente y nos gusta abrir las puertas a todos.

Has sido corredor, pastor y ahora como coordinador sigues apoyando las tradiciones de San Sebastián de los Reyes. ¿Cuál es el verdadero cometido de los pastores?

El pastor mira por la seguridad tanto del corredor como del público en general. Se ha convertido en una autoridad, gracias al conocimiento adquirido a través de los años. Esta es una tradición en la que debe primar la seguridad y el sentido común durante todo el recorrido del encierro, hasta llegar a la plaza de toros. El ritual conlleva un sentimiento muy poderoso y hay que prepararse a fondo. Es una responsabilidad que implica el no poder vivir las fiestas en toda su plenitud. Hay que predicar con el ejemplo y descansar adecuadamente para cumplir en condiciones, ya que la carrera es corta pero intensa. La trayectoria de un pastor debe mostrar coherencia. Hay que tener en cuenta que Sanse es un espejo en los encierros para Madrid y España. Hace 30 años era muy distinto, podemos estar muy orgullosos del esfuerzo invertido y de lo que hemos conseguido.

Vicente, tienes una gran capacidad para reponerte ante las dificultades. ¿Cómo se automotiva un sansebastianense?

Si te rodeas de gente que te ayuda, es más estimulante. Hay que disfrutar y vivir del mejor modo posible. Lo fácil es levantarse y acostarse sin más, sin embargo yo prefiero poner pasión a lo que hago y sentir lo que digo. Hay que estar y colaborar para que los demás se unan y disfruten.

Por suerte, tengo una familia que me apoya en todo lo que hago, ellos están conmigo siempre, aunque no me acompañen a todos lados, jamás me han dejado solo. Tengo la cabeza de un chaval de 20 años, y aunque el cuerpo es menos joven y he pasado momentos bajos, yo no me rindo. Mis amigos siempre están conmigo, ellos son parte de mi camino y con su apoyo ando más protegido. Ahora estoy en un buen momento de salud, fuerza y moral.

Háblanos de tus fieles compañeros…

¡Yo encantado! Somos un grupo de amigos que programamos nuestros almuerzos y comidas, con el fin de estar juntos. Tenemos en el casco histórico nuestros puntos de encuentro;  la Peña el Remedio, el Café de la Plaza, El Foro…Cómo lo único que podemos elegir son los amigos, nosotros elegimos bien. Yo por suerte los tengo muy especiales y se diferenciar entre amigos y conocidos.

Un hombre tan apasionado como tú debe haber disfrutado de una vida profesional intensa. ¿Lo tuyo ha sido vocación?

He sido cerrajero, más bien montador y me encantaba mi trabajo. Puedo decir que he colaborado con grandes equipos en las obras de los edificios más emblemáticos de Madrid: el estadio Santiago Bernabeu, el edificio de correos, la puerta del Sol, la plaza de toros de Las Ventas… La empresa en la que colaboraba llevaba a cabo las labores de cerramiento y disfruté mucho.

Es curioso, con 12 años ya me aburría en el colegio, y aunque tuve la posibilidad de estudiar, no quise. Empecé como dependiente y me devolvieron al cole cuando pasó la inspección (risas)

Trabajé en diversidad de cosas y aprendí mucho, hasta que me contrataron en la empresa de cerrajería y con ellos estuve 46 años de mi vida; como montador, soldador, cerrajero. Todo ello en la obra.

Hice lo que verdaderamente me gustaba. Recordándolo me siento orgulloso, eso es vocación, ¿no te parece?

También te gusta la cocina. Prueba de ello, tu famosa caldereta del 2 de Mayo. ¿Quién cocina en casa?

En casa cocina Mari, mi mujer. Para los amigos cocino yo y como bien dices, preparamos nuestras calderetas con mucho cariño. También somos casi expertos en conejo al ajillo, chuletón… Ya sabes, lo disfrutamos mucho (risas).

¿Qué te parece la idea del directorio Sansepasión, como nuevo concepto de comunidad?

Me encanta lo que hace Sansepasión, transmitiendo e impulsando los valores de Sanse. Conociendo a las personas que  han fundado la empresa, se entiende. Siempre han dado lo mejor por su pueblo.

Vicente, la despedida la dejamos a tu elección…

Doy las gracias a todos los que me conocen y han estado conmigo siempre, por dejarme ser la persona que quiero ser y ayudarme a mejorar. La vida me ha dado un gran regalo, al poder relacionarme con tantas personas, sintiéndome querido.

Doy también las gracias a Sansepasión por haberme permitido expresar lo que siento. Seguid con vuestra labor, ¡la necesitamos!