Pedro de Pedro Crespo | Sansepasión
El cliente es lo que importa

Pedro de Pedro Crespo

La asesoría DEPED lleva más de 30 años en el mercado, satisfaciendo las necesidades de sus clientes, porque en definitiva, el cliente es lo que de verdad les importa.

San Sebastián de los Reyes es un pueblo con mucha tradición empresarial, y el 70% de las personas que demandan los servicios de esta asesoría son de Sanse. Un equipo de seis profesionales capacitados, con el apoyo de sus colaboradores, se encargan de gestionar, asesorar e inspirar, prácticamente durante todos los días del año. La oficina está ubicada en el centro histórico del pueblo, y de momento no parece que haya idea de traslado. En tiempos de incertidumbre es un verdadero privilegio contar con el asesoramiento de profesionales cualificados, capaces de resolver cualquier imprevisto que se presente. Una empresa sin alma emprendedora, es como un día nublado. Todos sabemos lo necesario que es mantener la ilusión y la pasión en el entorno laboral.

Sansepasión visita DEPED, en la calle San Vicente 18, para entrevistar al fundador de esta empresa familiar. Pedro De Pedro Crespo nos recibe amablemente para revelarnos, entre cifras y facturas, su visión del negocio. Desempeñar este cargo no es una tarea fácil, y aunque la labor del asesor está poco valorada, quede claro para dedicarse en cuerpo y alma a esta profesión, se precisa inteligencia, buena memoria, paciencia y horas de dedicación.

Pedro, eres contable, asesor en materia laboral, fiscal, jurídico/empresarial, seguros y un largo etcétera. ¿Qué fue lo que te inspiró a la hora de crear tu propia empresa? ¿Fue casualidad o vocación?

Las dos cosas. En un principio fue casualidad porque colaboré con otras personas, por hacer un favor. A partir de ahí descubrí mi vocación y me inicié  individualmente en esta aventura, contando con el apoyo puntual de mi hermano César. A partir de ese momento decidimos dar el salto, creando puestos de trabajo y creciendo en cuanto a servicios y personal.

Nos hemos cambiado cuatro veces de ubicación en Sanse, debido al crecimiento de la empresa. Empezamos en San Onofre, pasando por la calle Mayor, hasta San Vicente. Actualmente volvemos a estar faltos de espacio, pero de momento no tenemos previsto un nuevo cambio. Tal vez sea el momento idóneo para replantearse la gestión documental con el fin de eliminar parte de los archivos físicos, digitalizando toda la documentación.

A estas alturas, ¿cómo definirías la labor que desempeñáis en DEPED?

Además de asesores, algunas veces desempeñamos la labor de psicólogos, escuchando las vivencias y problemática del cliente, tanto a nivel empresarial como personal. Este despacho es como el apéndice, ligado a la vida familiar de todos nosotros. Es la mejor definición que encuentro. Con esto quiero decirte que nos implicamos para dar el mejor servicio.

Más de 30 años aconsejando, asesorando, inspirando… ¿En algún momento, la crisis ha hecho que os replanteéis la Filosofía de la empresa?

Algunas veces sí, ya que es una labor poco agradecida, pero eso no puede repercutir en el trato que le damos a nuestros clientes, ni en la facturación. Ellos también pasan sus propias crisis. Esperamos que con el repunte económico que, suponemos, estimulará al país, podamos trabajar obteniendo una mayor rentabilidad.

Sois un equipo profesional muy cercano que invierte muchas horas laborales para atender a los clientes, ¿Os queda tiempo para disfrutar de vuestras familias?

Nos queda poco tiempo y según van pasando los años te das cuenta que te has perdido algunos momentos muy especiales en la vida de tus hijos. Esas vivencias no se pueden recuperar, y nosotros regresamos a la Filosofía del despacho. Aquí el cliente es lo primero, a pesar de ciertos desengaños y de ese ideal de vida familiar que nos vamos perdiendo.

“Hacienda somos todos”. Pedro, ¿te suena el slogan? ¿Todo el mundo es consciente de la responsabilidad  de cumplir con sus obligaciones tributarias?

Claro que me suena y me obliga, como colaborador social de la administración, a realizar unos trabajos que ahorran costes. Por ello, tenemos que equilibrar la función social y el servicio al cliente para que no tenga problemas ni sanciones por incumplimiento. A través de los medios de comunicación, cada día nos sorprenden nuevas noticias sobre la falta de rigor en la aplicación de la ley. Eso hace que los clientes se replanteen su responsabilidad.

En vuestro sector, la formación es continua. Sois un equipo de profesionales con una nutrida trayectoria. ¿Cómo os renováis?

Por falta de tiempo, algunas veces nos formamos online. En ocasiones también asistimos a cursos y jornadas de formación presencial. Es necesario renovarse y reciclar conocimientos para estar al día en cuanto a cambios legislativos. Una formación actualizada implica un mejor servicio para el cliente.

Compartes despacho con tu hermano César. Dicen los entendidos, que la familia y el trabajo no casan bien. ¿Cuál dirías que es la parte más gratificante en un negocio familiar?

Yo creo que el éxito radica en congeniar. El trabajo en equipo no es fácil, requiere un alto compromiso. Si además compartes vida familiar y negocio, como es nuestro caso, la filosofía y las metas cumplidas te dan mayor satisfacción.

Lleváis media vida en San Sebastián de los Reyes y conocéis muy bien sus costumbres y tradiciones. ¿Qué os parece el concepto de comunidad que lleva a cabo el directorio Sansepasión?

Nos identificamos mucho con la labor de Sansepasión porque existe una similitud con el trabajo que nosotros realizamos, en cuanto al concepto de comunidad. En el caso de Sansepasión se estimula el progreso, dando a conocer los negocios de San Sebastián de los Reyes.

 En estos últimos años han tenido que cerrar muchas empresas por falta de liquidez. Si a eso le añadimos la creciente morosidad, no cuadran las cuentas. ¿Qué hacéis cuando los clientes dejan a deber vuestros honorarios?

Es complicado. Se intenta negociar con el cliente, con aplazamiento y fraccionamiento del pago, reconociendo la deuda con nosotros y fijando un tiempo determinado para saldarla. Por desgracia la mayoría de las veces se incumplen los pactos y tenemos que recurrir a iniciar procedimientos judiciales, ya que este negocio no tiene liquidez suficiente para soportar los gastos.

El 80% de vuestros clientes son la pequeña, mediana empresa y autónomos. La crisis ha supuesto un inesperado giro en los planes de todos. ¿Cómo afecta a vuestro despacho la incertidumbre que se vive en el sector servicios: transportes, hostelería, construcción…?

Afecta aumentando esa morosidad a la que nos referíamos anteriormente. A partir del año 2009 con la crisis del ladrillo y la burbuja inmobiliaria que repercutió en la mayor parte de las empresas de nuestros clientes, muchos de ellos tuvieron que cerrar y llevar a cabo la suspensión de pagos. En definitiva, provocando la descapitalización y llevándose los ahorros de toda una vida.

Una empresa con tantos años de experiencia cuenta con pros y contras a la hora de atender a clientes que ya se han convertido en amigos. ¿De algún modo os afecta esa dosis de confianza extra que aportáis?

Si que nos afecta y algunas veces, por la amistad que nos une al cliente, le damos demasiada confianza y facilidades que en muchos casos han supuesto una decepción. Esperamos que esta situación mejore, dándonos  a todos la oportunidad de levantar vuelo.

¿Cómo te ves dentro de 5 años?

Me veo jubilado y viajando con mi mujer, para disfrutar de la vida que no he tenido. Además hay que seguir creciendo para que mi hermano César, que es más joven, también pueda disfrutar de un merecido descanso con su mujer y su hija.

Pedro, ha sido un placer. ¿Cómo eliges despedirte?

Principalmente agradezco a nuestros primeros clientes que nos dieron el apoyo y el voto de confianza que todo emprendedor necesita para emprender una aventura, sobre todo siendo tan difícil como la nuestra. Esto no hubiera sido posible sin el apoyo de mi hermano, la familia y los empleados que nos acompañan. Son el alma mater del negocio. ¡Os esperamos! Esta es vuestra casa.