Chelo Rosillo y Óscar Olivares | Sansepasión
Vocación familiar desde 1984

Chelo Rosillo y Óscar Olivares

El comercio de San Sebastián de los Reyes se afianza. Algunas tiendas llevan media vida formando parte de un paisaje actualizado pero a la vez tradicional. Es el caso de Alós, una empresa familiar en la que reina el trato cercano y amable. Al atravesar la puerta de la tienda, nos sentimos como en un auténtico Bazar, donde conviven de un modo armonioso, infinidad de detalles: aromas, colores, texturas… Artículos, capaces de enamorar al cliente más especial.

En la calle Real 36 nos reciben con su habitual simpatía, Chelo Rosillo y Óscar Olivares, dándonos a probar los últimos perfumes que han recibido. Es inevitable hablar del centro neurálgico del pueblo y disfrutar descubriendo la historia de Alós. Más de 35 años de cara al público y nos preguntamos: ¿cuál será el secreto de la matriarca para mantener la sonrisa?

Sansepasión se adentra en el mundo del detalle, donde madre e hijo disfrutan atendiendo al público. Aquí os dejamos la entrevista que amablemente nos han concedido Chelo y Óscar.

Chelo, eres una mujer con mucha personalidad, empresaria, madre y luchadora. ¿Cómo has logrado mantenerte tantos años al pie del cañón? ¿Tienes algún secreto?

El secreto está en las ganas, y en disfrutar cada día de lo que se hace. Fíjate que el negocio empezó con droguería y perfumería. Teníamos sosa para hacer jabones, productos especiales de barbería, jabón lagarto que aún se vende… Ser empresaria y madre conlleva encargarse de un montón de cosas. ¡Es un no parar!

Seguimos la tradición familiar. Como la tienda está debajo de nuestra casa, es como trabajar desde el hogar, solo hay que bajar las escaleras. 

Chelo, el mundo de la empresa está cambiando a pasos agigantados, ¿Qué supone para ti contar con el apoyo de tus hijos a la hora de seguir ilusionada en el negocio?

Mis hijos aportan la frescura de lo nuevo. Yo pienso en los gastos, en el presupuesto que se necesita para tener la tienda surtida; ellos se arriesgan más. La verdad es que los tres nos complementamos. Óscar y Alicia me ayudan a encontrar el equilibrio entre lo que dicta el mercado y lo que debemos ofrecer. Al final el negocio va a ser para ellos y me gusta calcular bien los riegos.

Óscar, en estos días estáis muy atareados preparando el género para asistir a Sansestock. ¿Iréis este año toda la familia?

Sí, siempre elegimos stands contiguos, así nos vamos ayudando. Es una feria muy concurrida, hay momentos en los que no damos abasto. Mi hermana y mi cuñado nos echan una mano y nosotros a ellos. Baby & Kids se puede decir que es la expansión de Alós, conserva el nombre de la tienda pero es otro negocio, destinado a los más pequeños de la casa.

A Sansestock vamos toda la familia, nos reporta trabajo y beneficio. Date cuenta que el año pasado asistieron más de 27.000 visitantes y eso repercute en la economía del municipio. Sacamos a la venta stock de ropa y artículos de regalo. Ya tenemos casi todo listo.

¿Cuántos años lleváis asistiendo a sansestock y cuáles son los productos que podremos adquirir este año en los stands de Alós?

Llevamos prácticamente desde el principio, vamos ya para 10 años. La ropa de niños y complementos para los más pequeños, va de la mano de mi hermana Alicia con Alós Baby & Kids y nosotros con Alós perfumería y regalos, llevamos un amplio surtido de inciensos, pijamas, lencería, ropa, cosmética, perfumes… Cómo decías al principio, un auténtico “bazar”. Tenéis que venir a verlo, es difícil entrar y no llevarse nada.

Óscar, eres comercial, mayorista, informático y un hombre con mucha labia. ¿Cuál dirías que es el mayor reto al que tiene que enfrentarse un empresario de tu generación? Y otra pregunta, ¿sois en Alós, afines a la venta online?

En nuestro caso, Alós busca el trato cercano. Reconozco que las nuevas tecnologías facilitan mucho las cosas, pero se pierde el contacto directo. Si nosotros, por ponerte un ejemplo, hiciéramos rosquillas especiales en una pastelería, sería otra cosa. Pero abrimos cada día la tienda poniendo ganas, simpatía, cariño, cercanía… Esas emociones a través de internet no se pueden ofrecer. El mayor reto que tenemos en general, bajo mi punto de vista, está en vender productos de calidad. Lo barato al final sale caro. Si queremos que florezca nuestra comunidad hay que visitar las tiendas del barrio. Tenemos la costumbre de buscar lo fácil, por ejemplo en los chinos. Estamos ubicados en el centro del pueblo y en Sanse hay una amplia variedad de establecimientos para que el consumidor pueda encontrar todo lo que precisa.

Chelo, llegó el día en el que decidísteis expandiros y tu hija Alicia, montó por su cuenta una tienda de ropa y complementos para niños, Alós Baby & Kids. ¿Dada tu experiencia, le diste algún consejo?

La verdad es que mis hijos tienen una gran capacidad para salir adelante. Alicia tiene mucha personalidad y se sabe mover. Es emprendedora como lo era mi marido. En el momento que decide montarse por su cuenta, es lógico darle consejos a un hijo. En mi caso, tal vez alguno de tipo administrativo, pero lo cierto es que ella solita se basta.

Si pudieras cambiar algo desde tu punto de vista como empresaria, ¿qué añadirías o suprimirías en tu negocio?

En nuestro negocio siempre nos estamos adaptando. Cuando vimos que el público ya no demandaba tanto la droguería, incorporamos una gran variedad de productos que vamos renovando continuamente. Tenemos una oferta muy amplia para hacer el regalo ideal. Con lo que si deberíamos concienciarnos es con la creencia errónea de buscar lo barato, creyendo que en los centros comerciales están los chollos. El tema de las marcas ha cambiado mucho en estos últimos años.  En Alós buscamos variedad, calidad y buenos precios. Hasta nuestra tienda se acercan clientes de toda la zona norte de Madrid.

Óscar, ¿cómo ha repercutido la crisis de estos últimos años en el negocio? ¿Está siendo complicado remontar, con un mercado tan competitivo?

Está siendo muy complicado. Nosotros con los productos para regalo vendemos muchos perfumes de imitación, sin embargo los de marca original se venden menos. La crisis afecta en todo y hay que poner precios más económicos. Nuestros negocios pagan impuestos y sin embargo los empresarios de otros países, lo tienen más fácil cuando se afincan aquí. No es una queja, porque estamos ilusionados y nos seguimos esforzando, es la realidad.

¿Qué os parece la labor de Sansepasión? ¿Consideráis apropiada la cercanía entre empresarios y comercios con el fin de aumentar el valor de la comunidad?

Sí, la idea es estupenda. Cuanto más se potencien los negocios de Sanse, mejor nos irá a todos. Echamos de menos que la gente pasee por las calles. Sansepasión está recuperando la tradición. Hay que redescubrir el pueblo donde vivimos.

Óscar, prácticamente vamos a por el último trimestre del año. ¿Qué destacarías como positivo y qué te gustaría renovar en los próximos meses?

Lo más positivo es que seguimos otro año con las puertas abiertas, que no es poco. Y cómo el dicho dice: “renovarse o morir” le vamos a decir a mi madre que hay que cambiar el luminoso de Alós y ampliar el almacén. ¡Mira su cara, se está enterando en este mismo instante! (Risas)

Óscar, ¿a quién se le ocurrió el nombre de Alós?

Se le ocurrió a mi padre, uniendo mi nombre y el de mi hermana: Al- de Alicia y Ós- de Óscar. Mi padre se fue demasiado pronto... Ahora que nosotros ya nos podemos hacer cargo de la empresa que tanto le costó levantar, ¡le echamos de menos!

Nuestro padre era muy emprendedor. Era directivo en una empresa de construcción. Yo tenía aproximadamente 7 años cuando se le ocurrió montar la tienda en el local de mi abuelo. Lo hizo pensando en nuestro futuro. Mis padres son un gran referente para mi hermana y para mí. Sin duda, un pilar fundamental.

La despedida la dejamos a vuestra elección…

Agradecemos a todas las personas que nos visitan día tras día, aunque sea sólo para saludarnos, depositando su confianza al entender nuestra filosofía de vida. Damos las gracias a nuestros clientes que son amigos y a Sansepasión por dejar que nuestros sentimientos, expresados con palabras, lleguen a todos.